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El Holocausto

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Traducción de un articulo en Polaco de Wojciech Meixner traducido a español por el autor y remitido a nosotros,
                          Sefarad Aragón queremos agradecer a Wojciech Meixner el compartir con nosotros este articulo
                                   El original en polaco se encuentra en el Portal de Internet de la Comunidad Judía de Poznan (Polonia).
 
ANGEL SANZ BRIZ
UN JUSTO EN LOS TIEMPOS DE OSCURIDAD
 

    Cada guerra se convierte en un catalizador de las actitudes humanas. En tiempos de oscuridad aparecen monstruos humanos y personajes de los justos. Uno de ellos fue un diplomático español, Ángel Sanz Briz. Lo llamaron un ángel de Budapest.

    Ángel Sanz Briz nació el 28 de septiembre de 1910 en Zaragoza, España. Sus antepasados se dedicaban al comercio o servían en el ejército.

    Sanz Briz después de estudiar el derecho, en 1933 se matriculó en la Escuela de Diplomacia. Él era un graduado de poco antes del estallido de la Guerra Civil española (1936-1939). Entonces, como un voluntario participó en la guerra a bando franquista.

    Después de la Guerra Civil, Ángel Sanz Briz consiguió su primer puesto en el servicio diplomático. Fue el consejero comercial de la Embajada de España en Cairo.

    El año 1942 trajó cambios importantes en la vida de Sanz Briz. Fue trasladado a la Embajada Española en Budapest. Tuvo allí también, la posición de consejero comercial. Más tarde fue ascendido a embajador. En el mismo año se casó con Adela Quijano.

    En marzo de 1944 las tropas alemanas invadieron Hungría. Lo que sucedió después y lo que era el testigo impresionado, Angel sintió profundamente. Él descubrió en sí mismo una vocación nueva - para guardar los judíos perseguidos. (Hungría tenía una población de los 750 000 judíos). Arriesgando su propia vida y la carrera diplomática comenzó a actuar. Después de conocer de los planes de los nazis envió una petición al gobierno español de autorización para conducir las negociaciones con las autoridades húngaras para llevar de Hungría, a un lugar seguro, los judíos sefardíes. Sanz Briz se basó en el decreto de Miguel Primo de Rivera (1870-1939) de 1924 autorizando a la restauración de la ciudadanía española, a estos judíos sefardíes que pudieran probar que sus antepasados fueron expulsados de España en 1492. Pero había un problema. El decreto expiró en 1931.

    Angel ha informado Madrid de lo que estaba sucediendo y pidió permiso para llevar a los judíos sefarditas de Hungría a España. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España adoptó una postura diplomática. Tampoco permisó directo del rescate de los judíos, ni ha prohibido. Ordenó sólo para tomar las medidas necesarias.

    En esta situación Angel Sanz Briz logró obtener la aprobación de las autoridades húngaras para el cuidado de 200 judíos sefardíes que vivían en este país. Angel comenzó la práctica de falsificar los documentos. En primer lugar, cambió de 200 personas en 200 familias. Después el número 200 ha sido multiplicado muchas veces. El principio era que los números de los pasaportes eran complicados por la introducción de símbolos alfabéticos que nunca aparecería un número superior a los 200 En esta manera, Sanz Briz ha rescatado 5.200 judíos. En este número era sólo 200 judíos sefardíes, el resto eran los askenazíes.

    El rescate de judios ashkenazis se llevó a cabo mediante la emisión de documentos falsos que indicaban el origen español. Uno de esos certificados se cita en el libro "Los Judíos de España":

    "Certifico que Mor Mannheim, nacido en 1907, con domicilio en Budapest, la calle Katona Jozsef,  41, hizo la solicitud, basándose en sus antepasados españoles a conceder la ciudadanía española. La Embajada de España le concedió un visado de entrada, que es un documento personal al tiempo de ejecución de la partida. "

    Este documento falso, expedido 14 de noviembre 1944 salvó a Mannheim Mor de la deportación al campo de concentración. En mismo modo, se logró a salvar a todas las 5.200 personas cuyas vidas vieron amenazadas por las acciones de los nazis alemanes y el gobierno fascista de Hungría de Ferenc Szálasi (1897-1946).

    Sanz Briz utilizó sus influencias y gastaba su propio dinero para salvar a los judíos. Con el dinero que pertenecía a la embajada contrató 11 edificios en cuales los judíos habían permanecido hasta su traslado a España. Con sus propios recursos aseguraba a los habitantes de esas casas alimentación y atención médica. Para proteger a los judíos de las visitas de miembros del SS, en edificios alquilados colgó carteles en húngaro y en alemán: "La Propiedad de la Embajada de España. El Objeto Extraterritorial."

    En noviembre de 1944 a Budapest se acercó el Ejército Rojo. En esta situación, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha emitido una orden para evacuar el personal de la Embajada de España a Suiza. Ángel tuvo que abandonar Hungría. Pero no podía, sin embargo, dejar sin cuidado a los judíos le subordinados.

    Salvando las vidas de inocentes Sanz Briz colaboró en Budapest, con el diplomático sueco Raul Wallenberg (1912-1847), quien salvó 40 000 judíos. (Después de la invasión del Ejército Rojo a Budapest, Wallenberg fue arrestado y acusado de espionaje. De acuerdo con los documentos presentados por la Unión Soviética, murió en la prisión de Lubianka, en Moscú.)

    A lo largo del rescate de judíos en Budapest a Sanz Brizowi ayudaba el veterano italiano de la Guerra Civil Española, Giorgio Perlasca (1910-1992), el ciudadano de honor de España. Antes de dejar de la embajada en Hungría, Ángel hizo de Perlasca un falso cónsul de España. Giorgio Perlasca se convirtió en Jorge Perlasca o Don Jorge.

    Perlasca después de la salida de Hungría de Sanz Briza continuaba su obra. Rescate se terminó 16 de enero 1945, cuando el Ejército Rojo entró a Budapest.

    Después de la Segunda Guerra Mundial, Angel Sanz Briz continuaba su carrera diplomática. Trabajaba en las embajadas de España en San Francisco, Washington, Lima, Berna, Bayona, Guatemala, La Haya y Bruselas. En 1973 fue el primer embajador español en Pekín. Tres años más tarde fue el embajador español ante el Vaticano. Ángel Sanz Briz, murió en Roma el 11 de junio de 1980.

    Las actividades suyas en Budapest, describió Sanz Briz en 1973, en un libro escrito junto con Federico Ysart "Los Judíos de España".

    En 1991, el Instituto Yad Vashem en Jerusalén dio a Sanz Briz el título de "Justo entre las Naciones". El gobierno de Hungría en 1994, dio póstumo a Angel la Medalla de la Cruz del Mérito de la República de Hungría.

    En 1995, en Budapest, en uno de los edificios que actuaba como un asilo para los judíos, fue descubierta una placa conmemorativa. La ceremonia fue atendida por entonces ministro español de  asuntos exteriores, Javier Solana (nacido en 1942), y la viuda de Angel, Adela Quijano.

    También fue el primer diplomático español honorado en el sello de franqueo.

    Por desgracia, ahora Ángel Sanz Briz se ha convertido en una figura olvidada, incluso en su propia Patria, España. Esto representa el hecho de la injusticia particular. Steven Spielberg (n. 1946) hizo una película sobre Oscar Schindler (1908-1974), quien salvó mucho menos vidas humanas. Diego Carcedo, periodista español (n. 1940), el autor del libro "Un Español Frente al Holocausto ", que deseaba extraer del olvido a Sanz Briza, define claramente la situación. Para Hollywood los héroes con los nombres españoles no son adecuados para hacer películas sobre ellos. Los españoles sienten esto como una manifestación particular del racismo, a los representantes de las naciones ibéricas.

    Ángel Sanz Briz era un héroe real. Nunca, sin embargo, no se considaba así. Afirmó que como un católico, trataba en serio el mandato bíblico: "Tú amarás a tu prójimo como a ti mismo."

    Que Ángel Sanz Briz deje de la bendecida memoria.  

    Wojciech Meixner